Bovespa, Dow Jones, Spreed o Cuevana son palabras que bombardean a diario el desprevenido lector o televidente. De tanto sonar se hacen populares, pero ¿todos saben de qué se trata Cuevana? No es una cueva anexa a las famosas de Altamira, en España. Tampoco guarda pinturas rupestres ni de ningún tipo. Su nombre hace alusión a otro tipo de cueva; a una de las tantas existentes en la web.
Al ingresar a www.cuevana.tv te topás con una página sobriamente diseñada y que ofrece un menú interactivo. El motor de búsqueda ofrece de movida una serie de secciones que direccionan rápidamente al internauta: Series, Películas, Cortos y Usuarios. Y para el que quiere estar actualizado sobre lo que pasa en el séptimo arte la opción ineludible es sumergirse en el apartado de Noticias.
Al centro de la página se ofrecen las novedades en cuanto a los nuevos contenidos que va incorporando la página. El sitio te recomienda que si das una pista de lo que deseas ver, Cuevana se encargará de recomendarte opciones. Hay muchas maneras de conectarte con tus gustos. Seguir usuarios con los que tengas afinidad en cuestiones cinematográficas y televisivas es una buena manera de descubrir nuevas cosas.
Además podés organizar tus favoritos y agregar marcadores para recordar el último episodio que viste de tu serie predilecta, o armar una lista de películas que proyectás disfrutar.
Esta descripción muestra un sitio de Internet organizado, moderno y ágil para ver TV o cine sin salir de tu casa. Y brinda un servicio interesante a sus seguidores. Entonces ¿por qué Cuevana es sinónimo de conflicto?
Porque vulneraría la propiedad intelectual en el apartado que hace referencia al derecho de autor, que abarca las películas, las obras musicales o las obras de arte. ¿Cómo se protegen el derecho de autor y los derechos conexos en Internet? La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), con sede en Suiza, pidió que los países (la Argentina es miembro de la OMPI) ofrezcan un marco de derechos básicos que permita a los creadores controlar las distintas formas de su producción.
Uno de estos complementos tecnológicos aborda el problema de la piratería y exige que los países suministren una protección jurídica adecuada y prevean recursos eficaces. Y así Cuevana, por más que tenga millones de usuarios, tambalea a causa de los planteos judiciales en su contra.
La última de las presentaciones fue de la Unión Argentina de Videoeditores. Daniel Parise, presidente de la entidad, enfatizó que casi la totalidad del contenido de películas y obras audiovisuales que el sitio permite ver a los usuarios están protegidas por el derecho de autor.
"Cuevana realiza una comunicación pública no autorizada de obras cinematográficas y audiovisuales, que resulta ilícita penalmente, encuadrable en el artículo 71 de dicha ley", apuntó. La denuncia fue presentada en el Juzgado de Instrucción Nº35.
Antes, el canal de películas HBO había presentado una acción penal contra el creador del portal, Tomás Escobar. Asimismo, Telecentro había bloqueado el acceso de sus abonados a la página web por algunos días, mientras que Telefe dio marcha atrás con la denuncia que planeaba realizar.
Los responsables del sitio indicaron una y otra vez que no están violando normativas, y mientras tanto continúan ofreciendo sus contenidos y acrecentando la legión de fans. Está claro que a esta historia le quedan varios capítulos.